"Escribe un email para un cliente."
→ Genérico, tono neutro, sin contexto del producto ni del cliente. Inservible.
No es magia. Es una estructura de seis piezas que repites hasta que la IA deja de improvisar. Cuando un prompt falla, casi siempre es porque le falta una de ellas.
Un modelo generativo sin contexto, sin rol y sin restricciones produce lo más probable. Y lo más probable casi nunca es lo que tú necesitas. Tres ejemplos rápidos:
"Escribe un email para un cliente."
→ Genérico, tono neutro, sin contexto del producto ni del cliente. Inservible.
"Actúa como responsable comercial. Redacta un email en tono cercano-profesional a [Cliente] para retomar la propuesta de [Producto] tras 3 semanas sin respuesta. 120 palabras, sin urgencia agresiva, cerrando con pregunta abierta."
→ Email específico, con intención clara y tono definido.
"Resume este informe."
→ Resumen genérico, pierde matices clave, imposible saber para qué va a servir.
"Resume este informe para presentarlo a un comité directivo no técnico. Máximo 200 palabras. Estructura: contexto, 3 hallazgos clave, 2 riesgos, 1 decisión pendiente. No inventes cifras; si no están en el texto, indica 'no consta'."
→ Resumen accionable con restricción explícita contra alucinación.
"Hazme un examen de matemáticas."
→ Examen aleatorio sin nivel ni temario. Inútil para un docente real.
"Eres profesor de 2º de ESO. Genera un examen de 6 preguntas sobre ecuaciones de primer grado, 3 mecánicas y 3 con contexto real. Incluye solucionario aparte. Adáptalo a un alumno con TDAH: enunciados cortos, sin trampa lingüística."
→ Examen listo para revisión humana ligera y uso en aula.
Cada pieza responde a una pregunta que la IA se está haciendo aunque tú no la oigas. Si no respondes tú, la responderá ella. Y contestará cualquier cosa.
Para qué sirve: declarar el objetivo real, no la tarea superficial. "Redactar un email" no es la intención; "convencer a un cliente dudoso de retomar una reunión" sí lo es.
Cuándo se omite: nunca. Sin intención, todo lo demás es ruido.
Ejemplo: "Quiero que un lector no técnico entienda en 30 segundos por qué firmar este acuerdo es seguro."
Para qué sirve: aportar el material que la IA no puede adivinar. Datos, historial, restricciones externas, público, momento.
Cuándo se omite: cuando la tarea es puramente mecánica y universal (traducir una palabra, conjugar un verbo). En el 90 % de casos útiles, no se omite.
Ejemplo: "El cliente es un despacho de abogados de 12 personas. Ya hemos tenido 2 reuniones y hay interés real. El freno es presupuestario, no técnico."
Para qué sirve: fijar un punto de vista. "Actúa como X" orienta léxico, criterios y tono sin que tengas que especificarlos uno a uno.
Cuándo se omite: cuando la tarea admite tono neutro y universal (cálculos, reformateos simples).
Ejemplo: "Actúa como editor de una revista sectorial de abogacía: crítico con la redacción floja, amable con el lector."
Para qué sirve: controlar la forma. Longitud, estructura, idioma, registro, tipo de listado, presencia o no de cabecera.
Cuándo se omite: muy pocas veces. Si no lo dices, la IA elegirá Markdown con bullets aunque pidas prosa.
Ejemplo: "Devuélveme un email en texto plano, 110-130 palabras, sin saludos protocolarios, con una pregunta abierta al final."
Para qué sirve: poner puertas a la alucinación. "No inventes cifras", "no asumas datos que no estén en el texto", "no uses emojis", "no cierres con llamada a la acción".
Cuándo se omite: raramente. Es la pieza que más separa un prompt pobre de uno profesional.
Ejemplo: "Si falta información, indica 'no consta'. No inventes nombres, cifras ni fechas. No uses anglicismos innecesarios."
Para qué sirve: anclar el estilo con 1-3 ejemplos de salida correcta. Los ejemplos enseñan lo que las descripciones no consiguen.
Cuándo se omite: cuando el formato es tan simple que un ejemplo añade ruido en lugar de claridad.
Ejemplo: "Aquí tienes dos emails que ya escribí yo y me funcionaron: [pega dos ejemplos]. Quiero este mismo registro."
Pégala en tu herramienta, rellena los huecos y ajusta. No es una fórmula mágica: es un checklist que te obliga a pensar antes de dar al enter.
# INTENCIÓN
Quiero [resultado concreto] para [audiencia/uso] porque [finalidad real].
# CONTEXTO
[Datos, historial, restricciones externas que la IA no puede adivinar.]
# ROL
Actúa como [perfil profesional]. Tu criterio es [rasgo que te importa].
# FORMATO
Devuélveme [tipo de output], con [estructura], de [longitud], en [idioma/tono].
# RESTRICCIONES
- No inventes datos; si no constan, indícalo.
- No uses [elementos que no quieres: emojis, anglicismos, saludos, etc.].
- [Otra restricción específica.]
# EJEMPLO (opcional)
Salida esperada similar a:
"[Pega aquí 1-2 ejemplos de lo que te funcionaría]"
La estructura es idéntica. Lo que cambia es qué relleno pones en cada hueco. Tres casos que representan tres de las audiencias de Kairis.
"Haz un examen de lengua de 2º ESO."
Intención: evaluar comprensión lectora a alumnos de 2º ESO con adaptaciones DUA.
Contexto: grupo mixto, 2 alumnos con dislexia, trabajamos el artículo periodístico.
Rol: actúa como profesor de Lengua castellana.
Formato: 6 preguntas (2 literales, 2 inferenciales, 2 de opinión), solucionario aparte.
Restricciones: enunciados cortos; sin dobles negaciones; sin vocabulario culto innecesario.
Ejemplo: estilo parecido al examen anterior [pega ejemplo].
"Escríbeme un email de seguimiento."
Intención: retomar una propuesta sin presionar.
Contexto: cliente B2B, 2 reuniones previas, freno presupuestario.
Rol: responsable comercial cercano, no agresivo.
Formato: email 110-130 palabras, sin saludos protocolarios.
Restricciones: nada de "urge", "aprovecha la oportunidad"; terminar con pregunta abierta.
Ejemplo: [opcional — un email tuyo que ya funcionó].
"Resume este PDF."
Intención: decidir si vale la pena leer el documento entero.
Contexto: soy [tu perfil]; me importa [qué].
Rol: analista que me ahorra tiempo, no periodista.
Formato: 200 palabras, 3 hallazgos · 2 riesgos · 1 pregunta abierta.
Restricciones: no inventes cifras; no valores opiniones no firmadas.
Ejemplo: opcional.
Un buen prompt sigue siendo una pieza. Si el problema es estructural, mejorar la instrucción no lo resuelve.
Incluso con el método bien aplicado, hay cuatro comprobaciones innegociables antes de publicar, enviar o archivar lo que te devuelve la IA.
Este no es un recurso que leas una vez y archives. Es la base de todas las formaciones y propuestas que hacemos en Kairis. Te dejamos las dos rutas principales.
El método se aplica a plantillas de emails, resúmenes internos, respuestas a clientes y briefings con proveedores. Lo entrenamos con tu equipo en la formación in-company.
Ver Empresas → Kairis DocentiaEl método es lo primero que enseñamos en los cursos CFIE y en las formaciones a medida. Luego vienen los casos concretos de aula, pero sin esto no hay aula que aguante.
Ver Docentia →Un buen prompt no te dice si debes resolverlo en un chat, montar un proyecto con tu material o automatizarlo. Eso lo resuelve el siguiente recurso.
Lo usamos en formaciones cerradas y en diagnósticos iniciales. Si tu equipo pierde tiempo con prompts improvisados, esto lo estructura en pocas sesiones.