Creatics Hub
No fundé una academia, fundé un gimnasio mental. Empezamos con Scratch y hoy trabajamos itinerarios completos de programación, robótica, IA y ciencia de datos. El error aquí no se penaliza: se celebra como parte del proceso de aprender.
Fundador de Creatics (2013), responsable IT de un centro con más de 700 dispositivos y formador de claustros, equipos directivos y empresas en IA con criterio. Detrás de Kairis hay una década aterrizando tecnología al aula y al trabajo real.
“El futuro se crea, no se consume. Si no enseñamos a nuestros hijos, a nuestros docentes y a nuestros equipos a ser protagonistas, serán meros espectadores de un algoritmo.”
Lucho contra la pasividad digital. Desde el lanzamiento de ChatGPT he probado, descartado y analizado cientos de herramientas. He hecho el trabajo duro de filtrar el ruido para que quien viene a formarse reciba solo lo que funciona.
Entiendo la IA no como magia, sino como artesanía tecnológica: un material noble con el que podemos forjar soluciones, ahorrar tiempo y, sobre todo, liberar nuestra creatividad humana. Mi enfoque siempre es el mismo: primero la estrategia, luego la herramienta.
No fundé una academia, fundé un gimnasio mental. Empezamos con Scratch y hoy trabajamos itinerarios completos de programación, robótica, IA y ciencia de datos. El error aquí no se penaliza: se celebra como parte del proceso de aprender.
Acompaño a claustros completos y equipos directivos que sienten vértigo ante la IA. No doy peces (prompts mágicos): enseño a pescar (a entender cómo piensa la máquina) para que pierdan el miedo y ganen criterio propio.
Responsable de sistemas, red y ciberseguridad del Colegio El Pilar: más de 700 dispositivos, infraestructura crítica, decisiones reales de inversión. Sé lo que es que se caiga la red un lunes a las 8:00. Mi formación nace de resolver problemas reales cada día.
He desarrollado un programa propio de Salud Digital para niños y adolescentes (implementado en centros como el Colegio El Pilar), pero aplico los mismos principios en todas mis formaciones. Estoy comprometido con un uso de la tecnología que nos haga más libres, no más dependientes.
Filtramos el hype y las alucinaciones. Pasamos de creer ciegamente a verificar y corregir lo que produce la máquina.
Tus datos son oro. Entendemos el negocio detrás de la IA para usarla sin regalar información confidencial ni datos de terceros.
La máquina propone, tú decides. Usamos la tecnología para potenciar tu autonomía, no para sustituirla. El criterio no se delega.
Lo que cuento en formación no lo aprendí en un PDF. Lo aprendí fallando con un grupo de quinto de primaria a las cinco de la tarde, y corrigiéndolo al día siguiente.
A esto se suman claustros completos formados entre 2024 y hoy en Castilla y León y Madrid en integración de IA con seguridad, ética y utilidad real en el aula.
El valor diferencial no está en un diploma, sino en la experiencia real de gestionar infraestructuras, formar a miles de personas y resolver problemas concretos cada semana. Pero los papeles también importan:
Llevo años como entrenador. No es una anécdota de CV: es la disciplina que mejor me ha enseñado a gestionar grupos humanos bajo presión, con egos, con errores repetidos y con días buenos. Una formación en IA se parece más a un entrenamiento deportivo que a una clase magistral.
Si te has preguntado por qué insisto tanto en la práctica, en el error como motor y en el criterio propio: aquí está la respuesta. En la cancha no sirven los prompts mágicos. Sirve el trabajo.
Escríbeme directamente. Respondo yo, no un formulario. Puedes contarme tu caso por WhatsApp, email o LinkedIn — el que te resulte más cómodo.