"Corrige este correo."
Una orden suelta, para una vez. Lo escribes, lo usas y se acabó.
No empieces de cero cada vez. Monta un chat preparado para una tarea concreta y úsalo siempre que lo necesites. Un proyecto personalizado es una pequeña factoría: le das instrucciones una vez, defines cómo debe responder y luego solo pegas el material nuevo.
Sirve para tareas que repites: corregir textos, consultar documentos, analizar Excel, preparar actas o resolver dudas técnicas con manuales.
Un prompt sirve para una tarea puntual. Una práctica te enseña a hacer algo paso a paso. Un proyecto personalizado deja preparado un espacio estable para repetir una tarea con el mismo criterio, el mismo formato y las mismas reglas.
"Corrige este correo."
Una orden suelta, para una vez. Lo escribes, lo usas y se acabó.
"Aprende a corregir un correo con IA."
Una guía paso a paso que te enseña el método una vez.
"Tengo un corrector permanente que respeta mi voz y me propone mejoras numeradas."
Un espacio estable, montado una vez, al que vuelves siempre que lo necesitas.
Cambia el contenido de las instrucciones, pero el procedimiento se repite igual en los seis. Apréndelo una vez.
Elige el proyecto que encaja con tu tarea.
Crea un Proyecto, Gem, Project o Agente en tu herramienta.
Copia las instrucciones maestras de la ficha.
Haz una primera prueba con un caso real sencillo.
Ajusta el tono, el formato o las reglas si hace falta.
Guárdalo y úsalo siempre desde ahí.
No subas datos sensibles a herramientas gratuitas: datos personales, información médica, contratos privados, datos de menores, salarios, documentos internos o información confidencial.
Si vas a trabajar con datos reales de empresa, usa entornos protegidos: Copilot empresarial, ChatGPT Business/Enterprise, Claude Team/Enterprise o la solución aprobada por tu organización.
Cada ficha trae las instrucciones maestras listas para copiar, cómo montarlo, una primera prueba y qué revisar siempre.
Encuentra manuales, guías oficiales y centros de ayuda antes de responder, y convierte la respuesta en pasos claros con su fuente.
Convierte dictados o textos en bruto en correos limpios, con saludo y estructura, sin cambiar tu forma de expresarte.
Sube una hoja de cálculo y recibe un primer diagnóstico claro de qué contiene, qué problemas tiene y qué podrías hacer con ella.
Edita imágenes de forma precisa y natural —luz, fondo, elementos— sin que el resultado parezca generado por IA.
Convierte notas o transcripciones en resumen, decisiones, tareas con responsable y fecha, y puntos pendientes.
Resume, consulta y localiza información dentro de PDFs con referencias claras a página, apartado o fragmento.
Si la tarea es recurrente y la herramienta encaja, la convertimos en una factoría Kairis. Cuéntanoslo y subimos el catálogo con casos del mundo real.